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Sida

 

Eliminación del Virus de la Inmunodeficiencia Humana

En meses recientes han aparecido varios reportes sobre farmacoterapia para VIH y otros más en donde se da a conocer que podría erradicarse totalmente al VIH-1 de las células CD4 y del tejido linfoide por medio de una combinación de fármacos anti - retrovirales.

David Ho y su equipo del Diamon Aids Reserch Center en Nueva York uso un modelo matemático para predecir que la farmacoterapia completamente inhibitoria podría eliminar el virus del plasma de los reservorios de la infección, como macrófagos tisulares y linfocitos infectados de manera latente, en un plazo entre 2.3 y 3.1 años.

Estos investigadores estudiaron las características de la decadencia del VIH-1 en 8 pacientes que recibieron nelfinavir (inhibidor de proteasa) y zidovudina en combinación con lamivudina, dos inhibidores de la transcriptasa reversa. Ambos fármacos bloquean enzimas codificadas por el virus. Los inhibidores de las transcriptasa reversa bloquean la enzima que convierte al ARN viral en ADN dentro de la célula huésped y los inhibidores de la proteasa impiden la división de las proteínas en las partículas virales recién formadas.

El Dr. Ho y su equipo comprobaron que, después de dos semanas de tratamiento la concentración de VIH-1 en plasma se reducían casi el 99%, sobre todo en la eliminación rápida de virus libres y células infectadas productivamente, ambos con vidas medias cortas. Después de 8 semanas, el virus no era detectado en plasma.

Los autores sugieren que hay una segunda fase, mas lenta, en la que se va eliminando el virus de células mas longevas, como los macrófagos y las células dendríticas foliculares. Incorporando estas fase en un modelo matemático, los autores postulas que, que si los agentes anti - retrovirales inhiben completamente la replicación viral, entonces las reservas de virus en sangre y tejidos podrían desaparecer en tres años. A pesar de ello el Dr. Ho, cautelosamente afirma que el ADN viral dentro de las células mononucleares que no haya podido ser activado experimentalmente para producir virus infectantes seguirá presente por muchos años, y tal vez de por vida. Esto deja una posibilidad aunque remota de que podría llegar a producirse una progenie infecciosa. Si bien se han realizado progresos importantes, el Dr. Ho considera que seria un error considerar que se esta cerca de una cura para el SIDA.

Los hallazgos anteriores son, en términos generales, congruentes con los hallazgos de un segundo trabajo cuyos autores son Taw-Wook Chun de la escuela de medicina de la Universidad de Johns Hopkins y otros colegas de los Institutos Nacionales de Salud en los Estados Unidos.

Estos equipos investigaron durante cuanto tiempo las células infectadas pueden albergar al virus. Algunas de las células infectas permanecen en estado latente -el virus se incorpora al ADN del hospedero- y no se dividen para liberar nuevas partículas virales. En este estado latente, las células no son detectables por el sistema inmune y tampoco son susceptibles de ser atacadas por las drogas anti - retrovirales.

También se examinaron los niveles del ADN del VIH en células latentes (linfocitos T CD4), tomadas de nódulos linfáticos y sangre de 14 pacientes. Encontraron una baja frecuencia de células infectadas latentes (apenas el 0.5% de las células CD4 latentes contenían ADN viral), pero se advirtió que sólo hacen falta una pocas células para iniciar una infección.

Estos genes de VIH constituyen una forma silenciosa o latente de la infección, que puede volverse activa cuando el sistema inmune responde a infecciones comunes por otros patógenos.

Las investigaciones del equipo sugieren que menos del 0.001% de las células CD4 en su estudio contenían ADN viral en su forma proviral; es decir, cuando el ADN de doble cadena se incorpora al ADN de la célula hospedera.

Estas son las células que realmente preocupan ya que son los reservorios a largo plazo del virus del SIDA. La buena noticia es que ya hay muchas menos de las que pensábamos. Cuando más pequeño es el reservorio de células infectadas menos tardará en desaparecer por completo.

Un estudio realizado en la escuela de medicina de la universidad de Minnesota, también publicado recientemente, agrega más elementos a la evidencia de una potencial erradicación del VIH-1 de los nódulos linfáticos.

Estos investigadores tomaron biopsia de las amígdalas de 10 pacientes sometidos a terapia combinada triple, y hallaron que, a los 6 meses de tratamiento, el 99.9% de los virus habían sido eliminados del tejido linfoide. Los autores sugieren que el control del virus podría permitirle al sistema inmune mantener a raya la infección activa: para total sorpresa nuestra no pudimos hallar ninguna célula que estuviera produciendo activamente virus a los dos meses de iniciado el tratamiento. Se cree que el tejido linfoide es el reservorio principal de la infección, pero no se sabe si pueden haber sitios secundarios en el cerebro o en la medula. No se habla de curas ni de erradicación, en principio sólo se necesita una célula para reiniciar la infección.

Referencias:

Nature 1997; 387:183-7
Nature 1997; 387:188-91
Science 1997; 276:960-4


 

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