Alimentación con Fórmula

Es curioso, pero la alimentación con fórmula y biberón parece más natural y más fácil que la alimentación al seno materno. A los bebés no les cuesta trabajo aprender a tomar de un pezón artificial y para las madres, y también para los padres, resulta más sencillo todo.

formula.gif (23660 bytes)Si después de un análisis cuidadoso, usted ha decido alimentar con fórmula a su hijo, elija la fórmula adecuada de acuerdo a sus condiciones; pida a su pediatra que discuta con usted las alternativas, las ventajas y desventajas de cada fórmula.

Los tipos y proporciones de grasas, proteínas y carbohidratos, sodio y otros nutrientes deben ser similares a la leche materna, las fórmulas fortificadas con hierro y/o otras vitaminas son importantes si usted no planea darle suplementos vitamínicos o en el lugar donde vive carece de los minerales o necesarios (como el flúor).

También hay fórmulas especiales para niños alérgicos o con reflujo, con problemas metabólicos o con deficiencias de absorción. Su pediatra le indicará que es lo conveniente.

Hace algunos años, la alimentación con biberón era peligrosa, básicamente por las condiciones de higiene y preparación y la calidad biológica de las fórmulas. Hoy las cosas han cambiado aunque continuamos con problemas de higiene, sobre todo en nuestros países en desarrollo. Actualmente las fórmulas son científicamente elaboradas para semejarlas a la leche materna y representan una fuente segura y adecuada de nutrición y crecimiento para su bebé. Por eso es indispensable seguir cuidadosamente las indicaciones del médico y del fabricante y sobre todo que las medidas de higiene en la preparación son seguidas estrictamente.

Independientemente de la fórmula que haya seleccionado puede seguir los siguientes consejos:

Verifique siempre la fecha de caducidad de la fórmula, no la use si ya está vencida. No compre latas con orificios o hendeduras, rechace las latas deformadas.

Lave muy bien sus manos antes de preparar la fórmula.

Antes de destapar una lata, lávela con jabón y agua caliente, enjuáguela bien y séquela. Si es necesario agite la lata.

Si la lata no tiene un sistema de apertura automática, utilice un abrelatas circular de buen filo, de preferencia para uso exclusivo en la fórmula. Lávelo antes y después de utilizarlo.

Cuando prepare los biberones con fórmula prepare también uno o dos biberones con agua para usarla cuando sea necesario.

Lave con jabón y agua caliente todo lo que utiliza para la alimentación del bebé, destine utensilios exclusivos para su uso. Los artículos nuevos deben hervirse primero antes de ser utilizados, los chupetes deben ser lavados con agua y jabón pasando este líquido entre los orificios posteriormente agua caliente. Los chupetes de silicona transparente son los más fáciles de lavar.

Siga exactamente las indicaciones de su médico y del fabricante en la preparación de la fórmula, si identifica usted diferencias entre lo que dice su médico y el fabricante pregunte antes de dársela a su bebé.

Siga esterilizando los utensilios hasta que su médico le indique que debe suspenderlo casi siempre se recomiendan 4 a 6 meses.

Puede alimentar a su bebé con fórmula sin calentar, aunque puede calentarla dejando correr agua caliente sobre el biberón. Comprueba constantemente la temperatura de la fórmula dejándola gotear sobre la muñeca. Está lista para el bebé cuando no se sienta fría ni caliente. A esta temperatura las bacterias se multiplican rápidamente por lo que el bebé debe tomarla de inmediato. No es recomendable calentar la fórmula en horno de microondas puesto que el envase puede estar moderadamente caliente mientras que el liquido puede quemar la boca de su bebé.

El sobrante de la fórmula no lo vuelva usar puesto que puede contener una gran cantidad de bacterias.

Enjuage las botellas y los chupetes después de utilizarlos, así es más fácil su limpieza.

Las latas y los frascos de fórmulas liquidas, deben mantenerse bien tapadas y en refrigeración, no por más tiempo del que indica la fórmula. No las guarde (abiertas ni cerradas) a temperaturas inferiores de 0 ni mayores de 35 grados, no utilice fórmulas congeladas.

Los biberones de fórmulas preparadas manténgalos en refrigeración hasta el momento en que va a utilizarlos.

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Revisión: 09-09-02
Dr. Guillermo Franco